FACUA denuncia que Telefónica quiere modelo contrato abusivo
25 de Julio de 2002
La Federación de Asociaciones de Consumidores y Usuarios de Andalucía (FACUA) ha denunciando hoy a través de su portal en Internet, que Telefónica ha propuesto al Ministerio de Ciencia y Tecnología un modelo de contrato con cláusulas contrarias a la legislación en materia de telecomunicaciones y abusivas.
Especialmente lesiva es la potestad que pretende tener Telefónica para saltarse el periodo ordinario de facturación y emitir un recibo cada vez que el usuario supere un límite de consumo impuesto por la compañía. Un abuso desproporcionado si se une a los objetivos de la empresa de aplicar intereses si hay retrasos en el pago y de obligar al cliente a abonar las cantidades facturadas aunque no esté de acuerdo con las mismas y presente una reclamación.
El contrato que quiere aplicar Telefónica está plagado de obligaciones para el usuario claramente delimitadas y en muchos casos abusivas, mientras que las del operador, cuando no se omiten, resultan indeterminadas o remiten a una normativa vigente que ni siquiera se cita en el documento contractual. De hecho, la compañía ni siquiera se obliga a enviar el contrato al usuario. En cuanto a los derechos recogidos en el modelo de contratación, prácticamente sólo existen para Telefónica. Con ello se provoca un desequilibrio entre las partes que vulnera los derechos básicos a la información, protección y buena fe contractual recogidos en la Ley General para la Defensa de Consumidores y Usuarios.
El documento omite toda referencia a los plazos que tiene Telefónica para llevar a cabo la conexión del servicio o para subsanar las averías de su responsabilidad, como tampoco detalla las condiciones de calidad del servicio, los plazos para el cumplimiento de las obligaciones del operador ni las posibles indemnizaciones a la que tiene derecho el usuario afectado por irregularidades, contraviniendo con ello el Real Decreto 1.736/1998 y la Orden 361/2002.
El modelo de contrato propuesto por la compañía no detalla cómo y qué llamadas deben venir desglosadas en la facturación y no informa del carácter gratuito de la desconexión de determinados servicios (llamadas a líneas de tarificación adicional, internacionales...), esbozando incluso la posibilidad de cobrar por ello, contrariamente a lo establecido en la ley. Asimismo, el contrato no obliga a Telefónica a comunicar de forma fehaciente la suspensión del servicio y no explica el procedimiento legal establecido para proceder a la misma ni para que el operador o el usuario planteen la baja de todos o alguno de los servicios contratados.
GABINETE DE COMUNICACIÓN
FACUA